18 ene. 2011

CHARLES BUKOWSKI- El último escritor maldito

Charles Bukowski fue un escritor y poeta estadounidense (aunque nacido en Alemania, en 1920), creador de una literatura provocadora y sórdida, cargada de gran emoción y sentimientos, es considerado uno de los más controversiales y prolíficos de los últimos tiempos.
Bukowski fue un autor prolífico, escribió más de cincuenta libros, incontables relatos cortos y multitud de poemas. Bukowski ha sido traducido a más de una docena de idiomas entre los que cuenta el español, francés, alemán y portugués. Es visto como icono de la decadencia estadounidense y de la representación nihilista característica después de la Segunda Guerra Mundial. Su falta de ambición y compromiso con él mismo y con el resto del mundo, convierten a este escritor en una de las influencias obligadas de bastantes autores contemporáneos y símbolo del "realismo sucio" y la literatura independiente.
Nació en 1920 en la localidad alemana de Andernach. Su madre Katharina Fett, era alemana nativa, mientras que su padre era de ascendencia estadounidense y polaca. Se casaron un mes antes de que Charles naciera. Con el hundimiento de la economía alemana después de la Primera Guerra Mundial, la familia se mudaría a Baltimore en 1923. Más tarde se trasladarían a un suburbio de Los Ángeles.
Su infancia estuvo marcada por constantes enfrentamientos con su padre y desaveniencias con su madre, en un entorno familiar acosado por la violencia, la cesantía y el enrarecido ambiente patriótico norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial. También estuvo marcada por una terrible infección de acné en la piel, que le dejó marcas en la cara para el resto de su vida, y por su afición al boxeo y a las bibliotecas (hechos que él mismo relata en multitud de poemas y relatos, y en la novela La senda del perdedor).
Un ambiente familiar turbio, un físico poco agraciado y una timidez atávica e irremediable provocarían que Bukowski se refugiara muy pronto en los libros y encontrara desde muy joven un consuelo efectivo y duradero en el alcohol.
 Comienzan entonces unos años grises y turbios, con demasiado olor a vómito y muy poca esperanza aguardando cada mañana. Durante muchos años, y tras un breve paso por la universidad (estudió periodismo durante dos años), se ganó la vida con trabajos manuales temporales, espaciados por los periodos de vacaciones que se tomaba cuando tenía suerte en las apuestas del hipódromo, afición que reflejó continuamente en su obra. Empezó a escribir cuentos muy joven pero, tras un primer relato publicado por una revista en 1944, abandonó la literatura por un espacio de diez años, en los que sentó los cimientos de su leyenda de alcohólico y vagabundo.
Comenzando los años 50, Bukowski comenzó a trabajar como cartero en Los Ángeles, en el servicio postal de los Estados Unidos, en el que permaneció tres años. En 1955 lo hospitalizaron con una úlcera sangrante muy grave debido a su alcoholismo. Cuando salió del hospital le dijeron que si volvía a beber un trago más, moriría. Bukowski apenas salió del hospital se fue a un bar a emborracharse, costumbre que no perdería hasta el día de su muerte. En esta misma época comenzó a escribir poesía. 

En 1957, se casó con la escritora y poeta Barbara Frye, una aburguesada que dudaba a menudo de la habilidad de Bukowski como poeta. Desencantado por el poco apoyo de su mujer y demasiado enfrascado en el alcohol, su matrimonio se rompe, y su maltrecha economía –sustentada a menudo por el patrimonio burgués de su esposa- se resquebraja. Ha de volver a la oficina de correos, y todo lo anterior no parece más que un paréntesis en mitad de la desgracia.
Una vez divorciados, Bukowski continuó bebiendo y escribiendo poesía.
Sus primeras obras se publicaron en esta década, la de los sesenta, en editoriales y revistas underground; a esta época pertenecen colecciones de poemas como Crucifijo en una mano muerta (1965) o la que para muchos es su mejor obra en verso, Los días pasan como caballos salvajes sobre las colinas (1969). La poesía de Bukowski, al que le gustaba vanagloriarse de haber escrito su primer poema con 35 años, está marcada por un realismo descarnado y lírico a un tiempo, explícito, tierno en ocasiones y brutal en otras, abundante en datos autobiográficos, personalísimo y pleno de humor ácido y desencantado. Nunca abandonó su producción en verso que, con los años, se fue haciendo más directa, más sobria, como en El amor es un perro del infierno (1974) o La última noche de la tierra (1992). Bukowski escribió más de treinta poemarios, que le han acreditado como gran poeta; sin embargo, pocos de sus poemas se han traducido al español.
En 1964, tuvo una hija, Marina Louise Bukowski, nacida de su relación con su novia de entonces, Frances Smith.
Comenzando 1967, Bukowski escribía la columna Notes of A Dirty Old Man para el periódico independiente de Los Ángeles Open City. Cuando fue cerrado en 1969, la columna se trasladó a Los Angeles Free Press. Ese año publicó una recopilación de las mejores columnas escritas para el periódico con ese mismo título (en español, “Escritos de un viejo indecente”).
En 1969, después de que el editor John Martin de Black Sparrow Press le prometiera una remuneración de cien dólares mensuales de por vida, Bukowski dejó de trabajar en la oficina de correos, para dedicarse a escribir todo el tiempo. Tenía entonces 49 años. Como él mismo explicó en una carta en ese entonces, “tengo dos opciones, permanecer en la oficina de correos y volverme loco… o quedarme fuera y jugar a ser escritor y morirme de hambre. He decidido morir de hambre”. Pasó menos de un mes tras dejar el trabajo en la oficina de Correos, cuando acabó su primera novela, Post Office (titulada Cartero en castellano). A esta novela seguirían otras cinco, casi todas protagonizadas por Henry Chinaski, alter ego del propio Bukowski, entre las que cabe destacar La senda del perdedor, Factotum y Mujeres. En cuanto sus cuentos, se encuentran reunidos en varios volúmenes. El más conocido, Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones (1972), recoge relatos aparecidos en varias revistas underground.
Su obra inspiró una película, Ordinaria locura, de Marco Ferreri, a la que seguría Barfly (1989), de Barbet Schroeder y con guión del propio Bukowski. Posteriormente aparecería Factotum, basada en la novela del mismo nombre.
En 1976 conoce a Linda Lee Beighle, dueña de un restaurante de comida sana. Dos años más tarde, la pareja se mudó desde la parte este de Hollywood, donde Bukowski había vivido la mayor parte de su vida, a San Pedro, el distrito más al sur de la ciudad de Los Ángeles. Bukowski y Linda Lee fueron casados en 1985. Bukowski habla de ella en las novelas Mujeres y Hollywood, en su mayor parte autobiográficas, a través del personaje de Sara.
Bukowski murió de leucemia el 9 de marzo de 1994 en San Pedro, California, a la edad de 73 años, poco después de terminar su última novela Pulp.

Por siempre...Bukowski. 




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