11 ene. 2011

ZALO REYES - El Gorrión de Conchalí

Zalo Reyes (1952 - ) Músico chileno que alcanzó la fama y el estrellato durante los 80s y a quien el destino le jugaría muy malas pasadas. Sin embargo y a pesar de la adversidad ha sabido luchar y seguir adelante para que la gente aún lo reconozca como el Gorrión de Conchalí.
Su nombre real es Boris Leonardo González Reyes nació un día 3 de noviembre en el seno de la una familia muy humilde de la comuna de Conchalí en Santiago Chile. Su padre era taxista y era el menor de cuatro hermanos, siendo muy joven aún sus padres fallecen por lo que debe ganarse la vida de algún modo y lo logra cantando. Con solo unos 14 años Boris ganaba su primer concurso de canto a nivel comunal. Luego se ganaba unos pesos cantando en bares y restoranes usando un repertorio llenos de éxitos de gran Lucho Barrios.
A los 18 años su vida cambiaría cuando es llamado al servicio militar optando por la marina, al haber otro González en su sección, lo apodaron “Gonzalito” y con el tiempo “Zalito” estando ahí decide que sería famoso cantando y para eso necesitaba un pseudónimo pegajoso y popular (según él mismo expresó) en un principio optó por un nombre bíblico “Nahum” pero este no era muy popular ni pegajoso así que finalmente para el año 1976 asume oficialmente el nombre de Zalo Reyes.
Comienza su carrera artística interpretando canciones románticas y a pesar de tener editado un LP no conseguía llegar a las cimas de los rankings hasta que en 1978 junto al grupo “Espiral” graban el single “Una lágrima y un recuerdo” con el cual logró entrar en los rankings de las radios AM y por consecuencia llegar por primera vez a la TV al programa más importante de la tarde chilena – El Festival de la Una – conducido por el maestro Enrique Maluenda.
De aquí en adelante Zalo conocería el lado dulce de la fama. Su carrera crece meteóricamente y es invitado a otro programa de televisión animado por Antonio Vodanovic, esta vez se presentaba con uno de sus más grandes hits “Con una lágrima en la garganta” la producción del programa preparó un set especial donde de fondo había una gran cebolla y fue presentado de una manera especial – la cual pudo haber sida un poco despectiva – según comenta el propio Antonio, quien lo presentó como “El Rey de la Cebolla” (debido al tema por lo general triste de sus canciones)
Su presentación y el flechazo con el público lo llevan de inmediato a participar del Festival Internacional de Viña del Mar en el año 1983 en donde fue toda una estrella consolidando su carrera – se llevó una gaviota de plata y antorcha de plata. Por los pasillos del Hotel O’Higgins Zalo corría gritando “Soy el artista más famoso de este país, y lo más importante aún soy de mi barrio” Frase que determina el carácter de este artista que a pesar de tener mucha fama y dinero jamás renegó de su pasado como un hombre de clase media baja.
Después de Viña Zalo inicia una gira por México invitado por el propio Raúl Velasco un monstruo de las comunicaciones Aztecas de ese entonces. Culmina su gira con éxito y vuelve al país para seguir cosechando hits como “Prisionera”, “un ramito de flores” “motivo y razón”  y otras muchas más. Para el año 85 su fama era tal que el mítico Don Francisco [alías Don Corleone por Mike Patton] lo invita a conducir un segmento dentro de su inmortal “Sábado Gigantes” llamado “Este es mi barrio” con el cual consigue los más altos peaks de sintonía de la época.
En los años siguientes Zalo seguiría cosechando éxitos radiales así como participaciones en espacios de TV llegando a tener su propio programa llamado “Humor de Reyes” además participaba en una sección del Festival de la Una llamada “ahora o nunca” y para fines de los 80s estuvo conduciendo el programa “Cordialmente” del canal 11.
La nueva década sería sin duda la más amarga de su carrera. En 1991 graba su último disco para un sello internacional, el LP “Dolor de Amor” no funcionaría tan bien y Zalo decide alegarse de la industria de la música y hasta la fecha la critica como una máquina que devora artistas. Del mismo modo dejó de aparecer en la TV y se sumerge en el anonimato. “El pago de Chile” era evidente, aquel que brindó tantos momentos de alegría, había sido utilizado por los medios, comido y digerido para luego tirarlo al olvido como sucede tantas veces.
Zalo cae en una profunda depresión que lo lleva a las drogas. Para el año 1995 Zalo vuelve hacer noticias, pero esta vez es por supuesto tráfico de drogas en el cual se culpa a toda su familia incluyendo a su hermana. Zalo reacciona y confiesa que es adicto a la cocaína, pero su familia no tiene nada que ver en el asunto. Durante 5 años Zalo se dedicó a drogarse y de esa manera tirar por el suelo todo el éxito que había cosechado.
Según el propio Zalo le tomó más de 5 años poder dejar la droga y que su mayor razón para drogarse era para olvidar todos sus problemas, ante la pregunta “¿Por qué te drogabas, qué te producía?” Zalo responde: “Creo que por penas, por la muerte de mi madre, de mi padre, de mi hermano mayor y mi sobrino. Me molestaba la gente y quería estar solo. Sólo quería hacer música y la droga me agudizaba los sentidos… Ponía una canción de una pura tirada, con ritmo, melodía y letra. Paf. Me ponía rápido y con ganas de hacer cosas”
Zalo logró limpiarse de las drogas, sin embargo la pesadilla no terminaría ahí, a sus 56 años la diabetes le jugaría una mala pasada y le son amputados unos dedos de su pierna. Todo por una lesión mal tratada; al poco tiempo después una parálisis facial deja al artista con la imposibilidad de cantar, ante lo cual declara que prefería morir “nunca me importó la plata, ni los autos, soy feliz con lo que tengo. Mientras Dios no me quite la voz, soy feliz” Actualmente Zalo vive un nuevo aire gracias a una nueva tendencia que pretende rescatar viejos ídolos – hablamos del movimiento KITSCH. Gracias a ello Zalo mantiene un nutrido calendario de actividades que lo mantienen ocupado durante el año. Pero Zalo sabe que su retiro esta cerca “quiero dejar un lindo recuerdo de lo que fui – que la gente siga recordando al Gorrión de Conchalí”
Dato Freak
En un programa de TV es hipnotizado por Tony Kamo quien le ordena comer una cebolla. Zalo se come la cebolla entera sin aparente disgusto. Zalo posteriormente declararía que todo fue un fraude y que el hipnotizador era un “Chanta” y lo hicieron para el ranking solamente. Ante este hecho Tony declara no recordar lo sucedido pues había participado en muchos programas y no recordaba el incidente – Usted juzgue. 

2 comentarios:

antoniodemarco dijo...

GRAN ARTISTA CHILENO !! DUEÑO DE UN TALENTO GIGANTE !! GRANDE ZALO !!!

juan farias dijo...

Zalo reyes es una leyenda de la musica popular chilena es parte de la banda sonora de muchos chilenos que crecieron escuchando su musica zalo es lejos el ultimo artista mas pupular que dio chile