21 mar. 2011

SYD BARRETT- Entre la genialidad y la locura


Considerado por muchos como el alma de la banda de rock psicodélico Pink Floyd, Syd Barrett simboliza la genialidad de la etapa más prolífica de la mítica formación. Pese a que su legado musical es de escasa cantidad, el músico, nacido en 1946 en Cambridge (sur de Inglaterra), ocupa de forma indiscutible un lugar destacado entre los grandes en el olimpo de la música, tal como lo pueden probar los cientos de homenajes, referencias, sitios, libros, filmes, en fin, todo lo que se ha hecho acerca de este mítico rockstar. 

Roger Keith "Syd" Barrett fue un niño acosado por una gran cantidad de temores que le impidieron adaptarse adentro de su ambiente familiar y social. Sin embargo desde pequeño sintió inclinación el arte, tal vez como una vía de escape. Aunque inicialmente se había decidido por la pintura, su interés en la música también comenzó a temprana edad y ya a los once años tocaba la guitarra junto a su amigo David Gilmour, quien posteriormente lo reemplazaría en Pink Floyd.

Cuando Syd inició sus estudios de secundaria conoció a Roger Waters, aunque no compartían el mismo nivel ya este último estaba dos años por delante de Syd. A pesar de esto ambos se hicieron muy amigos. Posteriormente Waters se va a estudiar Arquitectura en Londres y Syd le sigue con la intención de estudiar pintura. Durante ese periodo compartía departamento con Roger Waters, con quien formaría por entonces una banda llamada “Los Abdabs”, formada por Waters más Rick Wright, Nick Mason y Bob Klose.

Cuando Klose dejó la banda, Syd Barrett propuso un nuevo nombre: Pink Floyd, en memoria de dos viejos músicos de blues, Pink Anderson y Floyd Council. El debut en vivo del grupo se produjo en el Roundhouse, el 15 de octubre de 1966. Syd Barrett tenía talento para componer. Lo hacía desde los 16 años, cuando compuso "Effervescing Elephant" y lo continuó en canciones como "Interstellar Overdrive", lo que facilitó que la banda empezara a ganarse su reputación como grupo "experimental", lejano y distinto a lo que era la escena musical por aquella época.


En 1967 el grupo firmó un contrato con la compañía discográfica EMI, que publicó su primer single: "Arnold Layne". El segundo single de la banda "See Emily Play” supuso un enorme éxito, lo que originó la entrada del grupo en los estudios Abbey Road para grabar lo que sería su primer LP: The Piper at the Gates of Dawn. Todos los temas fueron compuestos por Syd Barrett, excepto "Take Up Thy Stethoscope & Walk", por Roger Waters, pero esta composición pasa inadvertida al lado de temas como "Astronomy Domine", "Interstellar Overdrive" o "Bike", en los que Syd Barrett dejaba un sello en la historia de la música que nadie ha podido igualar.

El comienzo de los problemas mentales de Barrett —aún no se sabe muy bien si sufría de esquizofrenia, trastorno bipolar o psicosis— coincidieron con el despegue de la banda hasta el estrellato musical. Adicto a las drogas, sobre todo al LSD, sus “viajes” contribuyeron a empeorar su estado mental, lo que le provocaba conductas extravagantes durante los conciertos del grupo. En medio de los conciertos de Floyd, el músico se llegó a quedar estancado en un mismo acorde durante todas las canciones.

Para ese momento sus problemas mentales eran patentes, arruinando algunas actuaciones del grupo con episodios lamentables, como el famoso colapso que sufrió en una entrevista para una cadena norteamericana. En su vida “privada” es descontrol también era evidente. En su departamento tenía dos gatos, uno llamado Pink y otro llamado Floyd. De vez en cuando les daba ácido a los gatos (imagínense a dos gatos en ácido…). Pero cuando realmente saltaron las alarmas, fue en el momento en el que Syd encerró a su novia bajo llave tres días, dándole, ocasionalmente, galletas por debajo de la puerta. Fue Roger Waters quien entonces decidió tomar las riendas del grupo y le propuso permanecer en la banda sólo como compositor, llamando a David Gilmour, para sustituirle en las actuaciones en directo.

La conducta de Barrett divertía a los seguidores de la formación, a la vez que preocupaba, cada vez más, a los otros miembros de la banda. Es famosa la anécdota que cuenta cómo, en enero de 1968, de camino a un concierto que tenían programado en la universidad de Southampton, el grupo decidió de forma deliberada no recoger a Syd. Fue el final de la pertenencia del artista al grupo que él mismo fundó.

De 1968 a 1972, Barrett se distanció de la esfera pública, pero se embarcó en una aventura solista  en la que lanzó tres álbumes: 'The Madcap Laughs', 'Barrett' y 'Opel'. David Gilmour y dos músicos más acompañaron a Barrett en el único concierto que dio durante este período, el 6 de junio de 1970 en Londres. En este espectáculo, que duró menos de media hora, y en el que las letras eran apenas audibles, el trío sólo pudo tocar tres piezas, ante la repentina marcha del escenario de Barret.
Y la marcha de Barrett fue total. Desde 1972 se retiró absolutamente de la vida pública, recluyéndose en la casa de su difunta madre en Cambridge, donde se dedicaba a la pintura y la jardinería. Su principal contacto con el mundo exterior era su hermana, Rosemary, que vivía cerca de él y con la que vio, en 2002, un documental emitido por la BBC sobre él. 

El cantante sólo volvió a ver a sus antiguos compañeros de Pink Floyd solamente en una ocasión, mientras la banda grababa en 1972 el álbum 'Wish You Were Here'. Irrumpió en el estudio justo cuando la banda interpretaba 'Shine on you crazy diamond', una canción escrita por Roger Waters sobre Syd. Entonces, el aspecto físico de Barrett mostraba a un hombre con sobrepeso y con la cabeza y las cejas totalmente afeitadas (tal como se ve al personaje de Pink en la película "Pink Floyd - The Wall"). 'Wish You Were Here' fue dedicado a Barret.
Tras permanecer alrededor de veinte años en el más absoluto anonimato una publicación musical inglesa le entrevistó en casa de sus padres en Cambridge (pese a la oposición de su madre) para descubrir que decía no recordar al grupo Pink Floyd. En sus últimos años sólo se le vio en público un par de veces y sólo para salir a comprar o atender asuntos domésticos urgentes. Su familia le internó en un psiquiátrico pero el doctor le declaró incurable.

Aunque al principio se especuló equivocadamente que fue debido a complicaciones de su diabetes, el 7 de julio del 2006, el músico falleció a los 60 años, como consecuencia de un cáncer pancreático, aunque esto tampoco está confirmado.

Y así, un genio más que nos abandonó. Otra estrella que prefirió la oscuridad a las luces. Así fue Syd Barrett, fundador y genio de Pink Floyd.


3 comentarios:

Kyerte dijo...

Grande Syd :D

Lunatica Villanueva dijo...

muy bueno!!

camareradice dijo...

Gracias por la biografía ! saludos ...