15 nov. 2011

ADOLF HITLER - Los delirios de un genocida



Adolf Hitler debe ser sin duda uno de los personajes más famosos de la historia. Sin ser necesariamente conocedor de historia, todo el mundo sabe que Hitler fue el líder del movimiento nazi y uno de los mayores genocidas de todos los tiempos. Hay muchísima información acerca de él, por eso en Biografías Pop trataremos de centrarnos en los aspectos fundamentales de su biografía y en algunos datos no muy conocidos acerca de este polémico personaje.
Adolf Hitler nació el 20 de abril de 1889 en Braunau, Austria. Tercer hijo de Alois Hitler y Klara Polzl, una pareja de clase media (eran primos, por lo que debieron obtener una dispensa papal para el matrimonio). Tuvo en total cuatro hermanos(as), aunque sólo él y una hermana llegaron a la edad adulta.
De niño sentía interés por el arte, principalmente por el dibujo y la pintura, aunque en la escuela era un alumno de bajo rendimiento. En el libro que escribiría a la edad adulta Mi lucha, Hitler concluyó que su bajo desempeño en la educación fue una rebelión contra su padre, que quería que su hijo siguiera una carrera como agente de aduanas, tal como él; en cambio, Hitler quería convertirse en pintor. Adolf recibió una educación dura, a punta de golpes y castigos, lo que seguramente comenzó a formar su carácter duro y frío.
A los 17 años, y tras la muerte de su padre, Hitler abandonó definitivamente los estudios, convencido en seguir una carrera relacionada con el arte. (¿Cuántas vidas se hubieran salvado si esto hubiera ocurrido?) Aparte de su afición por las artes visuales, Adolf era un voraz lector, prefiriendo obras de historia y mitología alemana.
Al cumplir diecisiete años, Hitler viajó a Viena (capital de Austria). Durante su estadía, visitó la Academia de Bellas Artes de Viena, donde consultó los requisitos para ser admitido, con el fin de convertirse en pintor. En octubre de 1907 regresó a Viena y se presentó la prueba de admisión; sin embargo, no logró ser admitido al no poseer el talento suficiente. Al año siguiente lo intentó de nuevo, con peores resultados.


Video: Pinturas y dibujos de Adolf Hitler

En 1908 muere su madre, y Hitler viajó a Viena para radicarse. Allí se ganó la vida gracias a diversos trabajos como barrer la nieve, cargar maletas en la estación de trenes y ser un obrero de construcción, mientras vivía en un miserable hostal, recurriendo a comedores de indigentes para poder aplacar el hambre. No obstante, para 1910 su situación económica era más estable, y se mantenía exclusivamente pintando cuadros.
El joven Hitler ya era todo un nacionalista y antisemita. A tanto llegaba su odio a los judíos que en 1913 se trasladó a Múnich para eludir el servicio militar en su país, ya que aparentemente no deseaba servir junto con eslavos y judíos. Además, Adolf siempre se había sentido atraído por la opulencia y grandeza del Imperio alemán.
En 1914 Hitler dio un vuelco en su vida y se olvidó de las pinturas y los pinceles y se alistó en el ejército alemán, en el cual gracias a su disciplina llegó a ser cabo y sirvió a Alemania en la I Guerra Mundial, donde lo hirieron y sufrió daños en los ojos provocados por los gases que fueron novedad en esta guerra. Por estos daños, se le condecoró con la cruz de hierro.
En 1919 se convirtió en oficial de propaganda de la nueva Reichswehr, y era encargado de luchar contra el bolchevismo y de extender las ideas nacionalistas. En poco tiempo, ya era miembro del comité de directores y redactor del semanario del partido.
En 1921 llegó a la presidencia del partido y lo bautizó como "Partido nacionalsocialista alemán del trabajo”. Sus ideas ya estaban formadas y lo que ahora necesitaba era el poder. Por eso intentó hacer un golpe de estado en 1923, pero no le salió bien. Hitler fue herido y también condenado a pasar cinco años en prisión. Adolf aprovechó el tiempo en la cárcel para hacer un libro en el que plasmaba todas sus ideas: Mein Kampf (Mi lucha). En este libro plasma las bases de su ideología: la disciplina, la obediencia, la raza superior, etc. 


Video: ¿Por qué Hitler odiaba a los judíos?

De nuevo en libertad desde 1925, Hitler se rodeó de un grupo de colaboradores fieles como Goering, Himmler y Goebbels. La profunda crisis económica y la cesantía le dieron una importante audiencia dispuesta a escuchar su propaganda, envuelta en una parafernalia de desfiles, banderas, himnos y uniformes. Fue así como terminaría siendo nombrado Canciller en 1933.
Desde la Cancillería, Hitler destruyó el régimen constitucional y lo sustituyó por una dictadura de partido único basada en su poder personal. El Tercer Reich así creado fue un régimen totalitario basado en un nacionalismo exacerbado y en un complejo de superioridad racial sin fundamento científico alguno (basado en estereotipos que contrastaban con la ridícula figura del propio Hitler).
Tras la muerte del presidente Hindenburg, Hitler se hizo nombrar Führer de Alemania. Fue así como empezó la sangrienta represión contra los disidentes, la instauración de un control policial total de la sociedad, la invasión violenta alemana a otros países y la persecución de los judíos. Sin embargo, redujo la cesantía y levantó a Alemania de la crisis económica en la que estaba. Con esto, Hitler se ganó el apoyo popular.
Por entonces Hitler aún no mostraba su cara más terrorífica y justificaba, de una u otra manera, sus acciones. Es conocido el episodio en que el edificio del Parlamento fue incendiado intencionalmente. Si bien nunca nadie pudo comprobar la autoría del incendio, es claro que Hitler salió ampliamente beneficiado. La policía culpó a un comunista del hecho, y Hitler, al día siguiente, no perdió tiempo en presentar un decreto de emergencia de seis artículos donde “solicitaba” la suspensión de varios artículos de la Constitución con el objetivo de "proteger los documentos culturales alemanes". En realidad, el llamado Decreto del incendio del Reichstag acababa con todos los derechos que suelen defender las naciones democráticas: la libertad de expresión; el respeto a la propiedad privada; la libertad de prensa; la inviolabilidad del domicilio, de la correspondencia y de las conversaciones telefónicas, así como la libertad de reunión y de asociación. Además, permitía al gobierno nacional intervenir cualquier gobierno regional que considerase incapaz de mantener el orden en su estado. Como ven, las prácticas de los gobiernos actuales con bombas y atentados para perseguir más duramente a sus enemigos no son para nada novedosas.




Una semana después del incendio Hitler gana las elecciones. Con su llegada al poder, organizó una policía estatal, la Gestapo, y persiguió a los dirigentes comunistas, quienes fueron arrestados y enviados a campos de concentración; además, desde los medios del Estado se inició una campaña de alerta contra el "terror comunista". Comenzó su plan de expandir “el espacio vital” de Alemania para organizar el Tercer Reich, invadiendo por la fuerza a los países cercanos.
La persecución a los judíos se hizo más fuerte: no les permitía sentarse en las bancas de las plazas, no podían caminar por la vereda (sólo por la calle) y debían usar una suástica que los hiciera reconocibles. Luego los tomó detenidos a todos y los encerró en una ciudadela cerrada por altos muros (el “Gueto”) sin ningún contacto con el resto de la sociedad.
Mientras tanto la locura y los delirios de grandeza de Hitler se hacían más y más grandes. Comenzó a invadir a los países cercanos o los que hablaban alemán, luego quiso invadir Polonia, lo que hizo que otras potencias reaccionaran, dando origen a la Segunda guerra Mundial.
Con el mundo en guerra Hitler terminó de mostrar sus garras y comenzó a ganar toda Europa: Bélgica, Holanda, Noruega, Dinamarca, Luxemburgo, Grecia, Francia, etc. Todos cayeron ante el Imperio Nazi. Los únicos que se salvaron fueron sus “aliados”, o sea los países que también tenían gobiernos fascistas como Italia y España. Hitler era el dueño del mundo.
Mientras tanto, los judíos eran enviados a campos de concentración y asesinados en las “cámaras de gas”. Por lo menos cinco millones de personas perdieron la vida sólo por el capricho de Hitler. Este hecho es recordado mundialmente por ser uno de los genocidios más atroces en la historia de la humanidad y lleva el nombre de “El Holocausto”.


Pero no todo le saldría perfecto al Führer. El 22 de junio de 1941 atacó Rusia (Ex U.R.S.S.) y perdió la batalla. La guerra dio una voltereta y fueron los rusos los que comenzaron a atacar a los nazis.
Cuando la derrota era inminente los oponentes conservadores se reunieron para acabar con Hitler, antes de que Alemania fuese definitivamente arruinada. Uno de ellos puso una bomba en el cuartel general de Hitler, quien resultó solamente con heridas leves, y aplastó a los sublevados, que creían que este estaba muerto, y se habían "destapado" para actuar.
En la última época, Hitler era un enfermo mental, que estaba "destrozado" por las derrotas. Pero sin embargo, todavía creía que podía ganar por medio de armas secretas como la bomba atómica, que estaba en preparación.
Pero nada pudo detener la debacle. Los rusos definitivamente ganaron la guerra y Hitler, viendo que Alemania iba a ser dividida en dos partes, decidió morir en Berlín. El 29 de abril de 1945 se casó con su amante Eva Braun, y nombró para sucederle al almirante Dönitz. Al día siguiente se suicidó de un tiro de revólver.
Durante el periodo de Hitler en el poder se asesinó a millones de inocentes en los campos de concentración, se sacrificaron legiones de jóvenes soldados en los campos de batalla, se destruyeron países enteros y se aniquilaron culturas de un plumazo. Las imágenes de espanto y bestialidad producidas por el nazismo han conmovido durante décadas al mundo entero y así seguirá siendo mientras quede un ápice de cordura en la mente de los hombres o una sombra de sentimiento en sus corazones.

CURIOSIDADES:

- Una de las películas más célebres de Charles Chaplin fue “El gran dictador”, película inspirada en Hitler y los nazis. Cuando se descubrió las atrocidades de los Campos de concentración, Chaplin se arrepintió de haber creado una comedia a partir de esa temática.
- En 1936 se realizaron los Juegos Olímpicos en Berlín, Alemania. Uno de los atletas más populares de esos juegos que fue Jesse Owens, ganador de las pruebas de 100m, 200m, 4x100m y salto largo. Owens era de raza negra, por lo cual Hitler se negó a darle la mano.
- Hitler nunca permitió que nadie lo viese desnudo o bañándose. Además, rehusaba a usar colonia o esencias de ningún tipo en su cuerpo.
- Hitler no tenía interés en los deportes o juegos de ningún tipo y nunca hizo ejercicio, excepto por caminatas ocasionales.
- Hitler amaba el circo. Disfrutaba placenteramente con la idea de que actores poco pagos arriesgaban sus vidas para divertirlo a él.
- Casi todas las noches Hitler miraba una película en su cine privado. Una de sus favoritas era Blancanieves.
- El equipo de Hitler hizo en secreto películas para él sobre tortura y ejecución de prisioneros políticos, las que luego disfrutaba viendo.
- La figura de Hitler en el museo de cera de Berlín solo duró unos minutos. Momentos después de que abriera la exposición, un hombre arrancó la cabeza al “Fuhrer” de cera”
- Hitler y el Holocausto debe ser una de las temáticas más usadas en el cine: El pianista, La lista de Schindler, La vida es bella, La caída y Rescatando al soldado Ryan, son sólo algunas de las decenas que podríamos nombrar.


ENLACES:


Para saber más acerca de Hitler




Documental completo en Youtube

2 comentarios:

Nacho dijo...

Hola, Sobre las curiosidades, me gustaría hacer alguna puntualización. Hitler no dio la mano a Jesse Owens porque el Comité Olimpico no permitía que los presidentes de los gobiernos lo hicieran. Curiosamente, Jesse Owens siempre dijo que en Alemania fue muy bien tratado. Por contra en su país, EEUU, existía segregación racial y discriminación.

Hitler no disfrutaba en absoluto pensando que en el circo se iban a despatarrar para él. Por aquella época el circo era un espectáculo muy popular. En todo caso, apenas hay declaraciones suyas a favor del circo. Ni siquiera existen fotografías de Hitler en el circo. No olvidemos que de Hitler existen millones de fotos y, curiosamente, ninguna en el circo.

¿Qué equipo de Hitler hizo películas para él sobre torturas? Me gustaría saber de dónde ha sacado esa información ya que tengo la impresión de que es falsa. Se ha comentado en alguna ocasión que las ejecuciones de los implicados en el 20 de Julio fueron filmadas y presentadas a Hitler. Pero no existe ninguna prueba al respecto. Ni siquiera sus más íntimos colaboradores nos han dejado testimonio de eso. Por otra parte ¿dónde están esas películas? Nadie las vio.

No olvidemos que Hitler perdió la guerra y por lo tanto, mucho de lo que se dice sobre él es mentira. Lo interesante para conocer la verdad es citar la fuente de donde se saca un dato. No vale decir que Hitler era canibal, sino disponemos de una fuente que lo corrobore de manera inequívoca.

Saludos,

Anónimo dijo...

Totalmente deacuerdo! Y otra cosa, cuantas personas se cargo EE.UU. con el lanzamiento de las bombas atomicas??