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12 jul 2011

ROBERTO BOLAÑO- El último maldito


El escritor más importante de los 00’s en habla hispana es sin duda Roberto Bolaño. Prolífico y originalísimo, este escritor chileno supo reinventar la literatura y dejar un legado literario impecable, a pesar de su temprana muerte. Biografías Pop recuerda hoy a Roberto Bolaño.

Roberto Bolaño nació en Santiago de Chile el 28 de abril de 1953, hijo de León Bolaño, transportista, y de Victoria Ávalos, profesora. Pasó su infancia en Viña del Mar, en Quilpué y en Cauquenes, siempre en la V región. Fue un escolar con problemas de dislexia. A los 15 años, en 1968, se trasladó con su familia a México, donde continuó sus estudios secundarios que abandonó definitivamente a los 17. Roberto pasó su adolescencia concentrado en la lectura, encerrado durante horas en la biblioteca pública. Pronto decidió que quería ser escritor y empezó a trabajar como articulista en diferentes medios.

En 1973, cuando tenía ya veinte años, regresó a Chile con el propósito de apoyar el gobierno de Salvador Allende. Tras un largo viaje en autobús y barco llegó a Chile pocos días antes del golpe de estado del 11 de septiembre. Producto de la toma del poder por parte de los militares y sus ideas de izquierda fue detenido cerca de Concepción y liberado ocho días después gracias a la ayuda de un antiguo compañero de estudios en Cauquenes que se encontraba entre los policías que debían custodiarlo.

Luego, Bolaño regresa a México, donde junto al poeta Mario Santiago Papasquiaro (quien serviría de modelo para Ulises Lima en su novela Los detectives salvajes) fundó el movimiento poético infrarrealista, que se opuso radicalmente a los poderes dominantes en la poesía mexicana y al establishment literario de ese país, que tenía a Octavio Paz como su figura preponderante. De hecho, el movimiento infrarrealista tuvo como guía romper con lo oficial y establecerse como vanguardia poética.

En 1975 Bolaño vio finalmente publicados sus primeros trabajos, reunidos en la antología poética Poetas infrarrealistas mexicanos. Bolaño fue abandonando la poesía poco a poco por la prosa, aunque él mismo nunca dejó de considerarse poeta.

Posteriormente emigró a España, concretamente a Cataluña, donde ya vivía su madre. Allí desempeñó diversos oficios, como vendimiador en verano, vigilante nocturno de un camping o vendedor en un almacén de barrio, hasta que comenzó a ganar algunos concursos literarios que le fueron permitiendo dedicarse por completo a la literatura.

En 1982 se casa con Carolina López, catalana que trabaja en los servicios sociales, con quien tiene un hijo y una hija: Lautaro y Alexandra.

En 1984 publicó, en colaboración con Antoni García Porta, su primera novela, Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, con la que obtuvo el premio Ámbito Literario. Ese mismo año lanzó La senda de los elefantes, que fue galardonada con el premio Félix Urabayen.

Por entonces, definitivamente asentado en España, Bolaño trabajaba en un pequeño estudio apenas a cincuenta metros de su casa, siguiendo algunos rituales imprescindibles: música de rock de la década de 1970, una infusión de manzanilla con miel y tabaco, muchísimos cigarrillos. Escribía tres folios al día; si las cosas iban bien, hasta diez. Cuidaba mucho de la estructura de sus libros y reescribía mucho.

En 1993 la vida le daría un fuerte golpe a Bolaño: los médicos le diagnosticaron una grave enfermedad hepática. A partir de entonces Bolaño se obsesionó con dejar un legado literario de importancia y se dedicó aún con mayor ahínco a la escritura y multiplicó sus publicaciones. En 1996 presentó La literatura nazi en América y Estrella distante, y en 1997 la compilación de cuentos Llamadas telefónicas, que le valió el premio Municipal de Santiago de Chile.

Bolaño alcanzaría la fama mundial en 1998 con la célebre novela Los detectives salvajes. Bolaño ganó con esta novela el Premio Herralde de Novela y el Premio Rómulo Gallegos, en 1999. La novela, en la que destaca “el humor derrochado, poco frecuente en la literatura escrita en español”, narra las aventuras de dos hombres embarcados en la búsqueda de una escritora mexicana desaparecida durante la revolución. Los esfuerzos por encontrarla se prolongarán desde 1976 hasta 1996.

Poco después de este reconocimiento público, y tras veinticinco años de ausencia, Bolaño visitó Chile. A raíz de esta visita surgió una nueva novela, un cuadro alegórico del Chile pinochetista, cargado de fantasmas, torturadores y toques de queda, titulada Nocturno de Chile (2000).

El mismo año de la aparición de Nocturno de Chile, Bolaño entró en lista de espera para un trasplante de hígado. Su estado de salud empeoraba, y decidió consagrar “lo que me quede de vida” a la que debía ser su obra cumbre, 2666.

Consciente de que su vida expiraba, siguió escribiendo hasta su fallecimiento en Barcelona, el 14 de julio de 2003, víctima de una insuficiencia hepática. Pocos días antes había asistido en Sevilla al I Encuentro de Autores Latinoamericanos, su última aparición pública, y había entregado a su editor el manuscrito del libro de cuentos El gaucho insufrible.

Dejó inconclusa la novela 2666, en la que llevó al extremo su capacidad fabuladora, esta vez en torno a un personaje, Benno von Archimboldi, mediante el que retoma la figura del escritor desaparecido. Sin embargo, la novela se publica y en 2004, un año después de su muerte, Bolaño obtuvo el Premio Salambó a la mejor novela escrita en español.

Tras su muerte, la obra de Bolaño ha conocido una mayor difusión en el mundo de habla hispana y en todo el mundo. Un escritor original, refrescante, profesional, reconocido como uno de los mejores de los últimos cincuenta años, pero lamentablemente fallecido antes de tiempo, como tantos otros genios que recordamos aquí, en Biografías Pop.


18 ene 2011

CHARLES BUKOWSKI- El último escritor maldito

Charles Bukowski fue un escritor y poeta estadounidense (aunque nacido en Alemania, en 1920), creador de una literatura provocadora y sórdida, cargada de gran emoción y sentimientos, es considerado uno de los más controversiales y prolíficos de los últimos tiempos.
Bukowski fue un autor prolífico, escribió más de cincuenta libros, incontables relatos cortos y multitud de poemas. Bukowski ha sido traducido a más de una docena de idiomas entre los que cuenta el español, francés, alemán y portugués. Es visto como icono de la decadencia estadounidense y de la representación nihilista característica después de la Segunda Guerra Mundial. Su falta de ambición y compromiso con él mismo y con el resto del mundo, convierten a este escritor en una de las influencias obligadas de bastantes autores contemporáneos y símbolo del "realismo sucio" y la literatura independiente.
Nació en 1920 en la localidad alemana de Andernach. Su madre Katharina Fett, era alemana nativa, mientras que su padre era de ascendencia estadounidense y polaca. Se casaron un mes antes de que Charles naciera. Con el hundimiento de la economía alemana después de la Primera Guerra Mundial, la familia se mudaría a Baltimore en 1923. Más tarde se trasladarían a un suburbio de Los Ángeles.
Su infancia estuvo marcada por constantes enfrentamientos con su padre y desaveniencias con su madre, en un entorno familiar acosado por la violencia, la cesantía y el enrarecido ambiente patriótico norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial. También estuvo marcada por una terrible infección de acné en la piel, que le dejó marcas en la cara para el resto de su vida, y por su afición al boxeo y a las bibliotecas (hechos que él mismo relata en multitud de poemas y relatos, y en la novela La senda del perdedor).
Un ambiente familiar turbio, un físico poco agraciado y una timidez atávica e irremediable provocarían que Bukowski se refugiara muy pronto en los libros y encontrara desde muy joven un consuelo efectivo y duradero en el alcohol.
 Comienzan entonces unos años grises y turbios, con demasiado olor a vómito y muy poca esperanza aguardando cada mañana. Durante muchos años, y tras un breve paso por la universidad (estudió periodismo durante dos años), se ganó la vida con trabajos manuales temporales, espaciados por los periodos de vacaciones que se tomaba cuando tenía suerte en las apuestas del hipódromo, afición que reflejó continuamente en su obra. Empezó a escribir cuentos muy joven pero, tras un primer relato publicado por una revista en 1944, abandonó la literatura por un espacio de diez años, en los que sentó los cimientos de su leyenda de alcohólico y vagabundo.
Comenzando los años 50, Bukowski comenzó a trabajar como cartero en Los Ángeles, en el servicio postal de los Estados Unidos, en el que permaneció tres años. En 1955 lo hospitalizaron con una úlcera sangrante muy grave debido a su alcoholismo. Cuando salió del hospital le dijeron que si volvía a beber un trago más, moriría. Bukowski apenas salió del hospital se fue a un bar a emborracharse, costumbre que no perdería hasta el día de su muerte. En esta misma época comenzó a escribir poesía. 

En 1957, se casó con la escritora y poeta Barbara Frye, una aburguesada que dudaba a menudo de la habilidad de Bukowski como poeta. Desencantado por el poco apoyo de su mujer y demasiado enfrascado en el alcohol, su matrimonio se rompe, y su maltrecha economía –sustentada a menudo por el patrimonio burgués de su esposa- se resquebraja. Ha de volver a la oficina de correos, y todo lo anterior no parece más que un paréntesis en mitad de la desgracia.
Una vez divorciados, Bukowski continuó bebiendo y escribiendo poesía.
Sus primeras obras se publicaron en esta década, la de los sesenta, en editoriales y revistas underground; a esta época pertenecen colecciones de poemas como Crucifijo en una mano muerta (1965) o la que para muchos es su mejor obra en verso, Los días pasan como caballos salvajes sobre las colinas (1969). La poesía de Bukowski, al que le gustaba vanagloriarse de haber escrito su primer poema con 35 años, está marcada por un realismo descarnado y lírico a un tiempo, explícito, tierno en ocasiones y brutal en otras, abundante en datos autobiográficos, personalísimo y pleno de humor ácido y desencantado. Nunca abandonó su producción en verso que, con los años, se fue haciendo más directa, más sobria, como en El amor es un perro del infierno (1974) o La última noche de la tierra (1992). Bukowski escribió más de treinta poemarios, que le han acreditado como gran poeta; sin embargo, pocos de sus poemas se han traducido al español.
En 1964, tuvo una hija, Marina Louise Bukowski, nacida de su relación con su novia de entonces, Frances Smith.
Comenzando 1967, Bukowski escribía la columna Notes of A Dirty Old Man para el periódico independiente de Los Ángeles Open City. Cuando fue cerrado en 1969, la columna se trasladó a Los Angeles Free Press. Ese año publicó una recopilación de las mejores columnas escritas para el periódico con ese mismo título (en español, “Escritos de un viejo indecente”).
En 1969, después de que el editor John Martin de Black Sparrow Press le prometiera una remuneración de cien dólares mensuales de por vida, Bukowski dejó de trabajar en la oficina de correos, para dedicarse a escribir todo el tiempo. Tenía entonces 49 años. Como él mismo explicó en una carta en ese entonces, “tengo dos opciones, permanecer en la oficina de correos y volverme loco… o quedarme fuera y jugar a ser escritor y morirme de hambre. He decidido morir de hambre”. Pasó menos de un mes tras dejar el trabajo en la oficina de Correos, cuando acabó su primera novela, Post Office (titulada Cartero en castellano). A esta novela seguirían otras cinco, casi todas protagonizadas por Henry Chinaski, alter ego del propio Bukowski, entre las que cabe destacar La senda del perdedor, Factotum y Mujeres. En cuanto sus cuentos, se encuentran reunidos en varios volúmenes. El más conocido, Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones (1972), recoge relatos aparecidos en varias revistas underground.
Su obra inspiró una película, Ordinaria locura, de Marco Ferreri, a la que seguría Barfly (1989), de Barbet Schroeder y con guión del propio Bukowski. Posteriormente aparecería Factotum, basada en la novela del mismo nombre.
En 1976 conoce a Linda Lee Beighle, dueña de un restaurante de comida sana. Dos años más tarde, la pareja se mudó desde la parte este de Hollywood, donde Bukowski había vivido la mayor parte de su vida, a San Pedro, el distrito más al sur de la ciudad de Los Ángeles. Bukowski y Linda Lee fueron casados en 1985. Bukowski habla de ella en las novelas Mujeres y Hollywood, en su mayor parte autobiográficas, a través del personaje de Sara.
Bukowski murió de leucemia el 9 de marzo de 1994 en San Pedro, California, a la edad de 73 años, poco después de terminar su última novela Pulp.

Por siempre...Bukowski.